En la actividad participó José Bravo, quien resistió junto a Sofanor Saldivia varias semanas tras el golpe de Estado en las montañas de Neltume, Panguipulli.
Allí Sofanor Saldivia era conocido como Braulio.
Con la figura ausente del único chilote víctima de la desaparición forzada durante la dictadura cívico militar, Sofanor Saldivia, “Chofa”, en Ancud se conmemoró el Día Internacional del Detenido Desaparecido.
La actividad se realizó al mediodía de este sábado frente al Sitio de Memoria Comisaría de Ancud y a ella acudieron vecinas y vecinos de Ancud como de otras comunas de Chiloé; representante de organizaciones como Las Arpilleras de Chiloé, de Comunidad Vínculos de Puerto Montt y otras que rindieron homenaje a este joven ancuditano que se presume fue asesinado a los 23 años de edad por agente del Estado y cuyo destino y paradero se desconoce, al igual que más de 1400 compatriotas que fueron hechos desaparecer desde septiembre de 1973.
La actividad organizada por la Agrupación de Derechos Humanos PRAIS de Ancud se llamó “Un Regalo Para Chofa”, que es como cariñosamente sus familiares, amigos y cercanos llamaban a Sofanor y consistió en llevarle regalos a esta figura ausente y en el montaje al aire libre de la exposición fotográfica denominada “Desparecido”, de Rodrigo Muñoz, que evoca justamente la ausencia de Sofanor.
Una de las personas que acudió a esta actividad conmemorativa fue la profesora de Ancud Nancy González, quien conoció a Sofanor durante su adolescencia.
“A Sofanor lo conocí siendo adolescentes y él era muy chispeante. Pololeaba con una amiga y vecina mía; después lo perdimos y siguiendo su historia, supimos que cuando fue más grande se embarcó en el tema político y de ahí ya no lo vimos, pero en el tiempo de nuestra adolescencia él usaba una melena un poco larga y yo lo recuerdo siempre con una boina, al estilo del Che Guevara, con una estrella, como correspondía”, recordó la maestra ancuditana.
Los bosques del Panguipulli
Desde Maullín acudió a la actividad José Bravo, quien compartió con Sofanor varias semanas tras el golpe de Estado.
El testimonio de Bravo ha sido fundamental en la causa judicial de Sofanor Saldivia, pues en primera instancia y por muchos años se creyó que había sido asesinado tras haber sido detenido en el Regimiento Tucapel de Temuco. Se presumía que lo habrían asesinado el 28 de septiembre de 1973, lo que ha quedado descartado, pues según Bravo él compartió con Sofanor hasta el 22 de octubre de ese año.
José Bravo conoció a Sofanor como Braulio en el complejo maderero Panguipulli y no sabía su verdadero nombre ni origen. Ambos eran del MIR.
Bravo escribió un libro sobre lo vivido en el complejo maderero y en él relata que tras el golpe de Estado convivió con Braulio, es decir con Sofanor, durante unas cuatro semanas en las montañas de Panguipulli, periodo en el que sufrieron un fuerte asedio militar, enfrentamientos y escaramuzas.
Según relata, hasta el 22 de octubre él y otras personas convivieron a diario con Braulio, quien tras una incursión de resistencia no regresó a reunirse con el resto del grupo. Fue la última vez que vieron a Sofanor.
De ello dio cuenta en el acto de conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido y de cuando, alrededor de 1994, mirando fotos para la Comisión Rettig, reconoció a su compañero Braulio, a “Chofa”.
“Yo me alegro de que llegaran muchas personas recordando a Braulio y ahora hay más testigos, pero desde 1994 hasta hace unos cinco años atrás yo era el único testigo que reivindicaba a quien después me enteré de que se llamaba José Sofanor Saldivia”, dijo José Bravo tras la actividad.
“Iban a cerrar el caso cuando uno de los ayudantes del ministro en visita me llamó porque habían leído el libro y se encontraron que en él salía dónde se había perdido Braulio”, añadió el ahora vecino de Maullín, quien convivió y resistió con Braulio, Sofanor o Chofa por más de un mes en los bosques y montañas de Panguipulli, donde se estima habrían asesinado a Sofanor Saldivia y posteriormente hecho desaparecer.



