Desde hace un rato, la Agrupación de Derechos Humanos PRAIS de Ancud tiene una sede. La anduvieron gestionado en la municipalidad y no pasó nada, buscaron una oficina chica para funcionar en el centro y tampoco y este año, gracias a su incorporación al Programa Puntos de Cultura Comunitaria, del Ministerio de Las Culturas Las Artes y el Patrimonio, tuvieron las lucas para arrendar.
Así, ahora cuentan con una casa en donde gestionar todas las iniciativas en las que vienen trabajando y dado que en el grupo hay algunos esotéricos, que dicen que nada el casual, encontraron un arriendo en Villa O’Higgins, en la Población Cabo Vergara, que hasta antes del Golpe de Estado se llamaba Salvador Allende, territorio además de los míticos Tupamaros de Ancud, inexpugnable para las fuerzas represoras de la dictadura.
Hace unos días se hizo en esta sede el lanzamiento o presentación de este pasquín, La Muralla Digital y en la conversación surgió esta linda casualidad de estar ubicados en un sector histórico de la ciudad desde el punto de vista de la resistencia y la lucha en contra de la dictadura.
“Buscando arriendo nos contactamos con mucha gente y encontramos esta casa de la Población Cabo Vergara que se llama ahora, pero que originalmente se llamó Salvador Allende, que fue una toma y luego del 73, con alcaldes designados, le cambiaron el nombre y se le puso Cabo Vergara”, dijo Heriberto González, dirigente de la Agrupación de Derechos Humanos PRAIS de Ancud.
También recordó que junto a Teresa Garay, histórica dirigente del sector, se intentó hacer justicia con el nombre de la población, sin que esos esfuerzos dieran frutos.
“Algunas personas, con la junta de vecinos, que en un tiempo presidía nuestra compañera Teresa Garay, quien es PRAIS y exonerada política, hicimos gestiones en su tiempo para que se cambie el nombre, que como en todo Chile fue borrado a sangre y fuego pretendiendo borrar la historia”, añadió Heriberto González, quien nos dijo también que sería interesante que los nuevos vecinos impulsaran con la comunidad, con la gente del barrio, esta idea que se viene planteando desde el regreso a la democracia.
Los Tupamaros
Como se indicó más arriba, la casa del PRAIS recaló en el territorio de los tupamaros, grupo de vecinos que se ganó ese nombre en alusión clara a la resistencia en contra de la dictadura en Uruguay.
“Fueron descritos así (tupamaros), pues desde el 73 en adelante, cuando se luchaba contra Pinochet, en esta población se dieron duras batallas contra el fascismo y hay personas que uno conoce, o padres y familiares que dieron batalla contra la dictadura y de ahí el nombre que les pusieron: los tupamaros”, nos recuerda también Heriberto González en la conversación al manifestar su alegría por ser los nuevos vecinos de emblemático barrio ancuditano.


