
Con la sede social de Practicante Araneda llena, este jueves 22 de mayo, a 65 años del terremoto y posterior maremoto que cambió para siempre la fisionomía de gran parte del sur de Chile, el profesor Ramiro Barría presentó y regaló a sus vecinos un libro escrito por él y que se llama Arenas del Viento.
La publicación tiene varias particularidades y una de ellas es parte desde el terremoto y da cuentas de los esfuerzos personales, familiares, comunitarios, así como nacionales e internacionales para levantarse tras el cataclismo, por lo que se aleja de la casuística, como se dice, para, en un relato muy bien documentado, contar cómo fue posible levantarse tras esta calamidad.
Tras la presentación del libro La Muralla conversó con Ramiro Barría y nos explicó parte de las motivaciones que tuvo para escribir este libro.
“Sobre el terremoto se ha escrito mucho sobre los casos y cómo la vida cambió para todos, pero saber cómo se reconstruye material y socialmente es lo que a mí me inquietó y han pasado 65 años y aún no sabemos cómo salimos de este cataclismo”, nos confiesa de entrada.
El libro da cuenta de qué pasaba en el mundo allá por 1960, de la Alianza Para el Progreso, con la que los yanquis “ayudaban” a los países pobres de Latinoamérica con la condición de que no se les ocurriera seguir el ejemplo de Cuba.
En ese escenario internacional, se relata en el libro, hubo ayudas económicas dentro del contexto de la guerra fría, ayudas que según nos dice Ramiro Barría, nunca fueron tan desinteresadas, pues con materia prima Chile tuvo que pagar a las potencias la ayuda que llegó para reconstruir el sur de Chile tras el terremoto.
“Nos hicieron creer que gracias a las ayudas que llegaban desde fuera nos levantamos y que no fuimos nosotros, como protagonistas de nuestra historia, quienes nos levantamos”, nos dice con una voz reivindicativa.
Nos cuenta que este libro es hijo del encierro al que nos obligó la pandemia, de muchas horas de lectura y de buscar información fidedigna sobre los días, meses y años posteriores al terremoto en Ancud.
“Pensé escribir la historia de la población, pero igual iba a terminar escribiendo algo muy folclorizado, dónde estaba cada uno para el terremoto y cosas así y vino el Covid y me permitió leer mucho y busqué en internet y en otros lados, triangulé datos y lo escribí”.
Nos cuenta además que esta publicación es fruto de esfuerzos personales y familiares, “con la única intención de regalarle a la gente de mi población; no tiene fines de lucro, no tiene fines académicos, pero está la información de dónde saqué los datos”.
En la presentación de Arenas del Viento se vivió un momento muy especial y emotivo con los a asistentes, cuando Ramiro Barría, como buen profesor, hizo como que pasó lista con las primeras familias que habitaron las casas de la Población Alfredo Gruenther (47 en total) y cada vez que en la asamblea había algún descendiente, decía o decían; “presente”, así como diciendo: “a pesar de todo, aquí seguimos de pie”.

