
A propósito de las complicaciones de salud que ha tenido nuestro amigo, el destacado comunicador de Melinka Narciso Nahuelquín, compartimos una nota que se redactó el año pasado, en la que se dio cuenta de lo valiente que fue Narciso en su momento en Melinka, cuando era el encargado de Radio Estrella del Mar al otro lado del Corcovado.
El año pasado, se realizó en Santiago, en dependencias de Cancillería, una ceremonia en la que el Estado chileno firmó un acta de entendimiento para tomar una serie de medidas a partir de lo que se ha denominado “EL CASO RADIO ESTRELLA DEL MAR DE MELINKA”.
El caso se remonta a hace más de 20 años, cuando desde el municipio se cortaba la electricidad a Radio Estrella del Mar de Melinka, en Guaitecas, que en aquel entonces estaba a cargo de Narciso Nahuelquín y que al igual que ahora, tiene un sistema de generación y distribución de electricidad propiedad del municipio.
Esto sucedía cuando, por ejemplo, Narciso contaba una noticia que no le gustaba al municipio, que en aquel entonces era encabezado por Luis Miranda, “Lechín”, como le dicen allá, un viejo bruto de Renovación Nacional, que no entendía nada sobre la democracia, el rol de los medios, la igualdad ante la ley, la no discriminación, en fin y manejada, al igual como lo hacen en todo caso algunos por ahí, la municipalidad y la comuna como su fuesen su fundo.
La cosa no se quedaba sólo en dejar sin luz, es decir sin la posibilidad de trasmisión a la radio, sino que además a Narciso se le hostigaba, perseguía, amenazaba, pero Narciso no aflojaba y seguía en la pelea.
Ante la ocurrencia de esta arbitrariedad y trato discriminatorio, la radio, perteneciente a la Iglesia Católica, acudió en primera instancia a la justicia chilena y posteriormente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, demandando al Estado chileno por esta práctica discriminatoria del municipio y que atentaba abiertamente contra la libre prensa y la libertad de expresión.
Para hacer el cuento, porque tiene más vericuetos, la corte internacional dio la razón a la radio y obligó al Estado de Chile a establecer una serie de compensaciones por esta mala práctica y a comprometerse a nunca más repetir este tipo de acciones en contra de algún medio de comunicación, que fue lo que se ratificó el año pasado en Santiago.
De esta forma el Estado, a través del gobierno, asumió el compromiso de velar por la libertad de prensa y expresión y condenar estas arbitrariedades, a partir de lo que el mismo Gobierno denominó el “HISTÓRICO CASO DE RADIO ESTRELLA DEL MAR DE MELINKA”.
Cuando esto sucedió, desde diversos sectores se destacó y valoró este valiente esfuerzo de Narciso Nahuelquín, quien hoy ya no es trabajador de Radio Estrella del Mar y ha emprendido nuevos caminos con su propia emisora: Radio Namar, quien con mucha valentía, perseverancia y con un profundo sentido democrático y del bien común, se enfrentó a estos tratos, a los poderes fácticos como se dice y que finalmente la justicia internacional condenó.
Compartimos una publicación que desde el Ministerio Secretaría General de Gobierno se hizo sobre el caso y la visita que el Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hizo a raíz de la firma de este advenimiento surgido por el caso de Radio Estrella del Mar de Melinka y la lucha de Narciso Nahuelquín por el derecho a la información y la democracia.
https://cejil.org/comunicado-de-prensa/avance-para-la-comunicacion-comunitaria/

