Por estos días en lo que muchos se llenan la boca diciendo que la izquierda es antidemocrática y violenta y además cuestionan las credenciales democráticas del partido en el que milita la candidata única de la centroizquierda, Jeannette Jara, vale la pena reiterar que es la derecha y la extrema derecha la que sin tajugos, no una, sino en varias ocasiones, ha llamado abiertamente a romper con la democracia.
El guatón Káiser dijo que apoyaría un nuevo golpe de estado y otro diputado de su mismo partido, que hasta hace poco era UDI, hijo del torturador Cristián Labbé y que lleva el mismo infame nombre que su padre, señaló que «Chile ya sacó al comunismo una vez, si es necesario hay que hacerlo de nuevo»
Estas declaraciones, dijeron desde el Congreso, «sólo las podría hacer quien pertenece a una familia de un criminal y asesino como es su padre».
Fue la jefa de la bancada de diputados comunistas, Lorena Pizarro, quien señalo que sus declaraciones «solo las podría hacer quien pertenece a una familia de un criminal y asesino como es su padre (Cristián Labbé Galilea, ex agente de la DINA), condenado por violaciones a los derechos humanos. Uno en la vida tiene dos opciones: ser una persona digna que respeta al otro, o transformarse en la misma bestia que es su padre; claramente él siguió el segundo camino».
Además, planteó que declaraciones como las del congresista «debiesen ser sancionadas y castigadas como ocurre en otros países, y no se trata de libertad de expresión, se trata de discursos de odio».

